Hay semanas en México en las que las noticias parecen hacer nado sincronizado. Pero esta semana, francamente, parece que alguien decidió coordinar la coreografía completa.
Y todo comenzó el viernes pasado con “Andy”.
Andrés López Beltrán, hijo del expresidente, publicó una carta dirigida a Donald Trump después de que Estados Unidos le cancelara la visa. En ella responsabilizó directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau; los acusó de actuar como “jefes de pandillas” y llegó a pedirle a Trump que los destituyera. Difícilmente una carta de ese tono podía no tener consecuencias políticas. Y menos cuando se refiere de esa manera al presidente de Estados Unidos y a dos de sus principales funcionarios.
Después vino la detención de Fausto Corrales Rodríguez, señalado como pieza clave en la investigación sobre el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Luego, el traslado a México del contraalmirante Fernando Farías Laguna, investigado por el caso de huachicol fiscal, justo días después cuando Omar García Harfuch se reuniera en Argentina con el director de la DEA.
Y entonces llegó la escena que parecía imposible de acomodar en la misma semana: Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia.
Morena se deslindó. Los gobernadores de la Cuarta Transformación le pidieron madurez y responsabilidad, y legisladores morenistas plantearon que reconsiderara su regreso y solicitara nuevamente licencia mientras continúan las investigaciones.
Y hoy aparece el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses de la Nación.” No mencionó a Rocha Moya. Pero en política, el momento también es un mensaje. Por supuesto que la comunicación entre la Presidencia y el gobernador de Sinaloa ya no es la misma. ¿O l se refería a otros funcionarios? Eso seguramente lo sabremos pronto.
Lo que sí resulta difícil ignorar es el momento en que llegó el mensaje: en un momento de credibilidad.
Frente a las investigaciones de esta gravedad contra Rocha Moya (y una decena más de funcionarios sinaloenses), lo políticamente correcto y también lo más honorable, es permanecer a un lado y permitir que las autoridades lleguen hasta el final sin ninguna sombra de interferencia.
Y entonces volvemos al principio.
Andy. La detención de Corrales. Farías Laguna. Rocha Moya. Morena tomando distancia. Y ahora, el mensaje de la presidenta.
¿Cómo no iba a darle gripa a la presidenta Sheinbaum frente a tanta presión? ¿A quién no se le bajan las defensas con tanta presión?
🎥 ¿De qué película se trata ésto? Para ir por más palomitas, porque parece que todavía se va a poner mucho mejor.
Ahtziri Cárdenas Camarena


